22 oct. 2011

El deseo de Montse


Ser un apasionado de la fotografía y tener una mujer dispuesta a hacerte de conejilla de indias es todo un tesoro, pero en esta ocasión fue Montse la que me planteo que quería regalarle un calendario a su madre, de ella. Quería que su madre “tuviera un calendario de su hija”.
Ahí comenzó el proyecto, la cuestión era buscar doce fotos, doce situaciones, doce estilismos o sabe dios que... ardua faena y responsabilidad, aunque ya casi fuera de tiempo se me ocurrió que para que “maquillarla” para que “disfrazarla” si ella misma me podía crear un sin fin de emociones, un sin fin de expresiones. Dicho y hecho, una mañana nos pusimos en casa a trabajar en este proyecto.
Así que le plantee que “jugara” con la ayuda de las manos a recrear expresiones, a ir jugando a poner caras. A mi favor la tremenda belleza y expresividad de sus ojos, que de antemano sabia que me daría mucho juego.





La sesión la realice en este caso, con la Canon EOS 7D y el 50mm. F1.4, un objetivo que siempre me da buenos resultados al ser una óptica fija de una calidad muy razonable en relación, al precio que tiene. Me ayude de dos unidades de Flash, con respectivas cajas de luz de 50x70cm.