24 sept. 2016

Mi paso a Fujifilm

Llevo muchos años con réflex, la primera una Nikon que me compre con 20 años, luego una Zenit y mas tarde llegaron dos Nikon mas. El paso al digital en formato réflex, llego de la mano de Canon, fue año en el año 2007 con la 400D, luego llego una 40D, la 50D, 5D, 7D… Hasta que llegó el día que me compre una compacta avanzada, para callejear sin ir cargado con tanto peso, la Fuji x10, la cual me enamoro, tanto en prestaciones, calidad de imagen, como en ese guiño que hacia en su diseño a las cámaras de antaño, una combinación que me fascino y creo que me engancho, ya que soy un enamorado del mundo vintage.
Los años pasan irremediablemente para todos y ya no soy ese veinteañero enérgico y me cuesta salir todo el día con equipos pesados, con lo que decidí adquirir una Fuji XE1 con su pertinente 18-55, para salidas y viajes, era un paso adelante en la serie X de Fujifilm, el cual ya me daba una calidad mas que razonable en mis imágenes de viajes, sin tener que ir cargado con peso extra. Y la formula funciono, de tal forma que aquel amor a primera vista con aquella compacta x10, paso ser una relación en toda regla, que parecía que iba a perdurar en el tiempo, como así ha sido. Cada vez mas se afianzaba el sistema X en mi modo de trabajo, ya que me daba todo aquello que necesitaba, una excelente calidad de imagen, gestión extraordinaria de ISOs altas y unos colores atractivos y genuinos que cada día me gustaba mas.
De tal forma que fui relegando mis réflex, a un segundo termino, solo para proyectos de estudio o fotografía de producto.
Y si daba un salto al vacío y apostaba por el sistema X de Fujifilm…? en lugar de estar jugando con dos sistemas diferentes. La opción era clara, deshacerme del equipo Canon y hacerme con el equivalente en el nuevo sistema. Tras meditar entre toda la oferta que tiene Fuji en el mercado, por el momento me he decantado por un primer cuerpo que es una X Pro2, polivalente tanto para trabajos de estudio, fotografía de producto, como para fotografía de viaje. Una XT10, como segundo cuerpo, quizás mas enfocada en fotografía callejera y de viajes. Todo esto junto a lentes fijas como el 35mm, el 60mm ambas luminosas y que se ajustan a mis necesidades, un todo terreno 18-55mm estabilizado, así como un Samyang 12mm f/2 manual, excelente para callejear y fotografía urbana.

Soy consciente de que quizás, ha sido un cambio muy drástico, pero lo que sé, es que he ganado en comodidad y movilidad, apostando por un sensor x trans, que ha fecha de hoy y junto a los procesadores de Fuji, están demostrando sus estupendos resultados.